Plan Tepito - en espagnol
Con un saldo supuestamente favorable para las autoridades del Gobierno de la Ciudad de México, al menos en la percepción de la opinión pública, el operativo Tepito ha permitido el desmantelamiento de redes criminales dedicadas al narcotráfico y la piratería, y ha abierto la negociación para reubicar la venta callejera, que ha sido una forma tradicional y antigua de sobrevivencia de sus habitantes, ahora conocida como ambulantaje, fenómeno producto de la globalización económica y el capitalismo exarcevado.
Bien dicen que no existe nada nuevo bajo el sol, y las expropiaciones en el popular barrio de Tepito, propuesta abanderada inicialmente por el PAN en el Distrito Federal, se ha convertido en ariete de la lucha contra la delincuencia organizada del gobierno capitalino.
Este es un proyecto que tiene ya antecedentes remotos, en el Plan Tepito, puesto en marcha desde 1952 bajo el regente Ernesto P. Uruchurtu, luego en la década de los 70 bajo el régimen de Luis Echeverría, y posteriormente en la regencia de Manuel Camacho Solís, en 1993, cuando la Asamblea de Representantes emitió el bando por el que se prohibía el comercio en la vía pública.
Ahora, con sus variantes, se presenta un operativo policíaco que, curiosamente, se lleva a cabo en la misma calle que lo hicieron los gobiernos anteriores, Tenochtitlán 40, con el aval de clases medias y altas que pugnan por limpiar la capital de la corrupción, violencia, contrabando, lavado de dinero, tráfico de drogas y armas, que imperan en lo que fueran los barrios históricamente marginales de esta urbe.
Con la promesa gubernamental se comenzó una cruzada polémica desde el punto de vista legal y de los derechos humanos, en uno de los puntos estratégicos aledaño al Centro Histórico y conformado por las delegaciones Cuahutémoc y Venustiano Carranza, que es el conocido barrio de Tepito, que se ubica en la colonia Morelos, entre Avenida del Trabajo, Reforma, y los Ejes 1 Rayón y 2 Manuel González, y que abarca tres distritos electorales.
Con una población originariamente indígena, fue conformando su territorio luego del sitio de Tenochtitlán, cuando los españoles obligaron a los pobladores aztecas pobres a habitar la periferia de la ciudad.
Estos se asentaron en tres pequeños barrios: San Francisco Tepito, la Concepción Tequipeuhcan y Santa Ana Atenantitech, lugar identificado como pequeño o poca cosa, y en donde comenzó la esclavitud de la corona española, porque ahí fue donde Cuauhtémoc se rindió ante los conquistadores.
Desde esa época, la exclusión de sus habitantes pasando al México moderno ha sido su característica, generando con ello también las problemáticas sociales, como la delincuencia, que traen consigo la marginación y la falta de servicios y oportunidades, resultados de la expansión de la mancha urbana.
Su vocación económica fue alterada con el paso de los años de agrícola y manufacturera -ahí se asentaban talleres de talabartería y zapateros- a comerciantes de productos reciclados, que satisfacían necesidades propias y de la población pobre del DF, que se concentraba en la demanda de zapateros, carpinteros y talleres mecánicos. En décadas recientes la actividad económica favoreció su conversión a vendedores callejeros o ambulantes.
Para los estudiosos de la problemática tepiteña, los planes urbanísticos y de reordenamiento del comercio informal han sido intentos para desintegrar el barrio, para demoler sus vecindades y sustituirlas por unidades de condominios fuera de sus posibilidades económicas, las que han tenido invariablemente una respuesta social y cultural que buscan y afianzan su identidad, como contrapropuesta a los intentos verticales para cambiar el espacio urbano, más sometida a la lógica del mercado inmobiliario y comercial.
El gobierno capitalino habla de acuerdos con sectores informales del comercio para lograr su cometido, sin embargo éste no será posible sin la inclusión de todas las partes, hasta del gobierno federal, para reordenar lo que se sustenta en prácticas de corrupción, evasión y abuso fiscal, que llega a las calles con la participación de organizaciones dedicadas al tráfico de drogas, juegos clandestinos, agiotismo, intercambio de mercancías no declaradas, hasta operaciones de bienes o servicios, todo en la vía pública.
Los tepiteños son intermediarios de un negocio que se controla desde el extranjero, cifras no confirmadas advierten que el contrabando percibe al año ganancias por 90 mil millones de dólares, sólo equiparable al narcotráfico.
El secretario de Protección Civil capitalino, Elías Miguel Moreno Brizuela, informó este lunes que el Gobierno del Distrito Federal (GDF) abrió un procedimiento administrativo para deslindar responsabilidades en el accidente de dos peatones que cayeron el viernes pasado de uno de los puentes localizados en el anillo Periférico.
Por otra parte informó que el gobierno de la ciudad indemnizó por 500 mil pesos a Alejandro Jiménez en su domicilio, quien fue el segundo lesionado al caer de este puente el viernes pasado. En el caso de Héctor Pérez Ocampo, quien recibió su indemnización el mismo viernes, hasta el momento se reporta delicado pero estable en el Hospital Xoco.
Sobre el proceso administrativo que abrió el gobierno capitalino el funcionario indicó que la medida no es para que la administración local se lave las manos en este asunto, sino para deslindar responsabilidades, dado que el mantenimiento y la seguridad del puente provisional estaba a cargo de la empresa privada Fimevic, la cual había sido contratada ex profeso para la construcción de esa estructura.
Durante una visita al puente peatonal ubicado en Anillo Periférico y la calle de Chilpa, en la colonia Alfonso XIII, donde se dio inicio a la construcción de 16 puentes sobre esa arteria vial con el fin de retirar los provisionales, Moreno Brizuela informó que el fin de semana se llevó a cabo una revisión en 500 de los 619 puentes peatonales que existen en la ciudad.
Tras la revisión se detectó que 19 se encuentran en muy mal estado y requieren de atención inmediata, debido a que ponen en peligro la vida de las personas, en tanto que se detectaron otros 99 que si bien no están en una situación de alto riesgo, requieren de atención.
Puentes por grúas
En la visita, el secretario de Obras y Servicios, Jorge Arganis, informó que la construcción de los 16 puentes en el Periférico tendrá un costo de 55 millones de pesos, 15 de ellos se harán mediante un intercambio con una empresa privada, cuyo nombre no reveló, a fin de que ésta construya las estructuras a cambio de un pago en especie que la administración capitalina le haría con tres de las cinco grúas que la administración anterior compró para la edificación de los segundos pisos.
Uno más de los puentes será levantado mediante un intercambio que tratarán de realizar con una empresa de publicidad, cuyo nombre tampoco dio a conocer, para que a cambio de espacio en instalaciones como las del Metro, que el gobierno no le cobraría, dicha empresa financie la edificación del puente.
Respecto a la construcción de los pasos peatonales en el Periférico, "la construcción iniciará en el de San Jerónimo, pero al mismo tiempo se construirá un nuevo paso en este lugar", aseguró el secretario de Obras y Servicios, quien aprovechó para aclarar que desde la pasada administración el mantenimiento de los puentes es responsabilidad de cada una de las 16 delegaciones políticas,
Agregó que el compromiso para la entrega de todos los puentes que se encuentran en mal estado será de dos meses, por lo pronto los que se van a reparar serán: el de Avenida Centenario y Periférico; Eduardo Molina y calle 314; carretera México Toluca, en Conafrut; Anillo Periférico, Alba; Circuito Interior y Avenida de las Torres, entre otros.
La Secretaría de Protección Civil pone a disposición de la ciudadanía los números telefónicos 5683-1142 y 5683-1154 para reportar daños en puentes y en sus estructuras.
Al lugar de la visita se presentaron vecinos de la citada colonia para manifestar nuevamente sus quejas y reclamos por el accidente ocurrido el viernes, y cuestionaron que el gobierno local vaya a suscribir un convenio con una empresa de publicidad para que esta construya un puente, cuando estas empresas se han caracterizado por el abuso de anuncios sobre el Periférico.
Con la campaña El mar inunda el Distrito Federal, la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) fomentará el consumo de 180 especies de pescados y mariscos durante esta temporada de Cuaresma, a bajo precio y con altos niveles nutritivos, a fin de incrementar su consumo per cápita de 18 kilogramos anuales contra 150 que se tiene en países como Japón.
Mencionó que de las 300 especies marinas que existen para el consumo humano, los capitalinos sólo aprovechan seis o siete, siendo las más comunes o caras, como el huachinango o los camarones, que se cotizan en el mercado entre 240 y 400 pesos el kilo, respectivamente, por lo cual se buscará acercarlas a la gente, principalmente en las zonas marginadas de la ciudad.
Actualmente, reconoció, son tres los factores que impiden un mayor consumo de productos del mar: el mal olor y su apariencia, la gente piensa que es un artículo caro y no saber prepararlo, pensando que únicamente es consumible si se fríe, dora o empaniza.
Por ello, además de que el Instituto Nacional de Fomento al Consumo de Productos Pesqueros ofertará sus productos a precios bajísimos, respecto a los que se venden en los autoservicios, ofrecerá a las amas de casa diversas recetas e informará de sus valores nutricionales, para que tengan la seguridad de que "no sólo no afectará su economía, sino mejorará la alimentación de su familia".
Por ello, la determinación de iniciar esta "inundación" el próximo 22 en la explanada de la delegación Iztacalco y un día después en Gustavo A. Madero, a fin de incentivar su consumo en esta época de Cuaresma, cuando estos productos llegan a elevarse hasta en 100 por ciento, y mejorar los niveles de consumo per cápita, los cuales "están muy lejos de naciones industrializadas, como Japón", señaló.